En la primera década de este siglo Red Bull hizo furor en la publicidad con los anuncios de «Red Bull te da alas», una serie de spots en los que, a través de dibujos sencillos e ingeniosos, se ejemplificaba toda la energía que podía proporcionar al consumidor una lata de la bebida energizante.
El slogan de la bebida energética llegó a medios de comunicación masivos y a todo tipo de acción publicitaria desde 1992. Gracias a este mensaje, las ventas de Red Bull subieron un 70 por ciento anual, llegando a producir en el año 2000 unas 920 millones de latas por año.
La empresa de Dietrich Mateschitz destacó desde sus inicios por el apoyo de iniciativas y equipos deportivos: competiciones de deportes de riesgo; equipos de fútbol en Austria, Alemania o Brasil; la escudería de Fórmula 1; el equipo de Rally Skoda Motorsport; e incluso deportes ‘online’ como StarTale, la liga profesional de Starcraft 2 y Counter Strike.
Algunas lecciones enseñadas por Red Bull y su salto al vacío deben ser consideradas por aquellas empresas interesadas en establecer una efectiva estrategia de marketing de contenidos:
- Crear tu propia historia para tu marca
- Contratar a los mejores profesionales
- Transmitir directamente las imágenes a tus consumidores en vez de utilizar a los medios de comunicación tradicionales
- Ofrecerle a los medios tradicionales múltiples versiones de tus contenidos y en varios formatos
- Tener un plan de acción para el antes, el durante y el después
- Prestar atención a los detalles y tener mucha cautela con los mensajes autoprogramados
- Trabajar con el mejor mix de media partners nacionales para asegurar la multiplicación del impacto
- Teniendo en cuenta todos estos precedentes, ¿estamos ante una empresa de bebidas energéticas que tiene una gran estrategia de marketing y marketing de contenidos?, ¿o al revés?
